Me llegó por Instagram la afamada serie "The Chosen" y, cuando pude comprobar que podía ver las 4 temporadas sin pagar un duro, me descargué la aplicación.
Casi se cumplen dos años de mi vuelta a la fe y, cada vez, encuentro más donde recrearla. Esta serie es uno de "esos lugares".
¿Por qué está teniendo tanto éxito esta serie, que ahora, en breve, estrena la quinta temporada? Yo tengo mi propia respuesta, lejos de industrias y balances...
No sé si este "fenómeno" será precursor de un cambio en el cine religioso. Eso a mí me da igual. Lo que pongo en valor es la manera de acercar un personaje y una historia a la gente, algo muy necesario en estos tiempos, cuando la espiritualidad se dispersa y desaparece de nuestras vidas por culpa del "samsara" y su dominante ego. Mostrar a Jesús desde lo humano, desde lo cotidiano..., eso, amigos, era tan necesario como inútiles son y serán siempre los dogmas. Así, se constata que la humanidad, aunque arrogante en su tecnología, en sus regímenes políticos, en su individualismo, tiene un poso de verdad, un destello de una divinidad escondida bajo múltiples velos, que intuye y reconoce que "algo hay" y que ese algo es su verdadera naturaleza.
Y Jesús de Nazaret, el Maestro, el personaje más importante de la historia de la humanidad, el hombre Dios, continúa existiendo dentro y fuera de cada uno de nosotros. Imaginar que reía, que lloraba, en el estricto parámetro del ser humano, nos hace caer en la cuenta... ¿De verdad me amas?,¿a cada uno amas, Maestro?, ¿siendo la humanidad un caso perdido, la amas, sabes que acabará evolucionando, rabí? Entonces, esa chispa divina que todos tenemos, responde con un latido del corazón, en donde también existen neuronas, y sientes y te das cuenta de que alejarse de los dogmas religiosos es el camino, para empezar. Luego piensas "dan igual las recreaciones de su vida, porque su mensaje fue simple: las series, las películas, los libros (como el mágico y recomendable "Caballo de Troya"), porque, una vez que tomamos el hilo de su mensaje, solo resta orar o meditar para entender. Qué más da un detalle u otro de su vida y hablo ahora del Jesús histórico (consúltese la obra del filólogo e historiador Antonio Piñero, que lleva decenas de años estudiando la figura de Jesús y no cree que fuese hijo de Dios), ¿es eso lo importante? No".
Lo importante es el que ES, fue y sigue siendo. Pregúntale a tu corazón cuando imaginas a Jesús como uno de nosotros, en este mundo. Ahí te abraza. Y ya, tras su encuentro, avanzando por ti mismo y no por las religiones ni por otros, no hay vuelta atrás. Se instala en tu vida y te da la mano, camina contigo y te transforma.
Yo puedo decirlo.
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