sábado, 20 de octubre de 2012

Aquella cuadratura antes amada diluye ahora lenta y tediosa las horas del día, expande también los impulsos binarios, ahoga en piélagos las frases hechas.
Impone calibradas razones sobre las cuerdas del tendedero, fagocita la cena y rinde en la cama su último latido donde será obligada a hacer el amor silenciosa como un insecto.

domingo, 14 de octubre de 2012

UN "HOMO NEANDERTHALENSIS" EN LA PARADA DE AUTOBÚS.

"El hecho de no encontrarme con ninguno desde hace tiempo no implica su inexistencia".

Esto es lo que debía haber pensado cuando escuché la letra de una canción desentonada; aquella que obliga a desear estar en otro lugar.

"Llámame antiguo, llámame machista..."

Al pasmo inicial siguió un sentimiento de alivio. Y es que ahora creo que quién me habló fue uno de esos maltratadores, candiles de puerta ajena... Afortunadamente estos seres me suenan de lejos.
Reconocí en sus jactanciosas afirmaciones a aquel "Juan" que describí hace tiempo en uno de mis relatos. "El amor de Juan". Un desgraciado. Un terrorista de bata y zapatillas.
Uno de aquellos que piensan que su mujer no debe tener amigos; es más, que su deber es estar en casa cuando él llega.
...Y ella quizás siga pensando que no sólo cocinando bien se asegura al maridito bajo las faldas, también ha de ser necesario "ser limpia en la casa y puta en la cama".

La próxima generación de estúpidos como este se hartará de sopitas de sobre.

martes, 2 de octubre de 2012

LIBERTÀ



La criniera al vento nel galoppo della notte
lunga folta superba coda in danza
sudato ebano con schiuma in bocca
complice la luna
erba in religioso sacrificio
mia libertà di purosangre.





Las crines al viento en el galope de la noche
larga espesa soberbia cola en danza
sudado ébano con espuma en la boca
complicidad de luna
yerba en religioso sacrificio
mi libertad de purasangre.



NADIA CONSOLANI

VENEZIANAMENTE
           C

domingo, 30 de septiembre de 2012


... Al amparo de la abuela clueca, pasea la niña a su bebé mantenido de pucheros.

"¿Por dónde te has tirado tú el peo?" La abuela lo levanta y le hace cosquillas en la barriga blanca,
mientras la orgullosa madre agrega nuevos amigos a su cuenta de Facebook.

lunes, 25 de junio de 2012

EL NO TAN EXTRAÑO ORGASMO BIFÁSICO MASCULINO.

Existe la convicción de que tal proeza obedece a una decisión completamente voluntaria.

Al igual que las mujeres, que pueden sentir orgasmos muy intensos si se estimulan a la vez el "Punto G" y el clítoris, el hombre posee una curiosa motivación que les hace sentir los reyes del universo en cuanto a catálogo de placeres se refiere: el orgasmo bifásico. Defino orgasmo bifásico como la capacidad de relegar la plena satisfacción sexual hasta que no pueda relatarse la aventura de machote al amigote de turno.

Normalmente se da en individuos de cultura microscópica pero con sonoros vaivenes narcisistas, la mayoría de las veces jactanciosos de su virilidad de escaparate. Son errados comportamientos que, en multitud de ocasiones les aboca a no repetir cópula con la misma mujer, no por iniciativa propia, sino por un irritante amor propio femenino (que dirían ellos).
Es claro; las posibilidades de mantener relaciones sexuales con mujeres en un mismo grupo de amistades o sociedad, es inversamente proporcional al conocimiento que tengan ellas de que estos hechos se hayan dado. O lo que es lo mismo: a ninguna mujer (¿o a alguna le gusta?) le agrada saber que sus intimidades se airean en talleres de chapa y pintura o barras de bar... 

Menos mal que hay hombres en cambio que saben lo que es el respeto. Esos son los que se llevan el corazón de una mujer. 

domingo, 24 de junio de 2012

LA EXCURSIÓN.

¡Qué noche maravillosa... si no fuese por el hambre! ¡Qué cosquillitas de emoción poder salir de casa; de este agujero aburrido sin televisión! ¡He de correr mundo, ya, ahora mismo... necesito caminar y explorar.  La noche me ampara!
Subo desde mi casa, torpemente al principio, a lo más alto. Quiero ver, tentar, oler. Aunque todo esté oscuro no tengo miedo. Sé por dónde voy, hacia dónde voy. Tengo hambre. Primero iré a la cocina, deprisa, a comer algo. Después me jactaré de mi proeza y me tumbaré en el patio para admirar a la luna.

Acabo de oír cómo alguien abre una puerta, me esconderé un momento. No quiero que nadie vea lo que estoy haciendo. Yo sé esconderme... aquí mismo tras la puerta. Aquí estaré bien un buen rato. Me da igual lo que vengan a hacer, después seguiré con mis planes.
Parece que me han descubierto, he de huir ¡rápido!... voy hacia la luna, he de llegar al patio. Me persiguen. Camino deprisa, corro, huyo. Sí, me persiguen. Tendré que dejar la comida para después.
El hambre no me deja pensar con claridad... Comienzo a percibir un extraño olor...¿qué es esto?. Estoy mareado, me cuesta caminar. Tengo que volver a casa... ahora estoy cansado. Pero ¿hacia dónde estaba mi casa?
Todo se ha vuelto más oscuro aun... allí está la luna, al fin. Puedo verla desde la ventana... He llegado a ver la luna, aunque sea tan sólo desde la ventana. Ya no puedo moverme. Ya no siento el hambre.
Apenas puedo mover mis patitas.




viernes, 22 de junio de 2012

EL CUENTO DE LOS CINCO EUROS.


Lamentó Pascualina el desproporcionado derroche de energía preguntándose a continuación si la insípida barrita de cereales le mantendría en pie durante el resto de la tarde; mucho temía que el incidente abocaría en un consumo despiadado e incontrolable de galletas María u otro vacuo artificio para la reposición del ánimo.

El asedio oriental le había dejado hilitos blancos en la comisura de los labios. Parecía un perro rabioso. Bajo el sol inexorable, la carne morena brillaba en destellos de sales minerales abandonando irremediablemente su organismo.

Se obsequió con una mirada hacia la puerta del bazar: al menos veinte personas continuaban observándola con curiosidad.

Pascualina se sentía Agustina de Aragón. Apretaba fuerte el billete de cinco euros objeto de su esfuerzo mientras cruzaba la carretera en grandes zancadas. "¡El tiquet, el tiquet!... ¡Tu puñetero padre, el tiquet!... ¡y la cara del chino y de la china y la del otro chino con barba de chivo!" "...si compré una minucia... iba yo a guardá tiquet ni tiquet...¿y pa qué el tiquet?... ¡no sabe ná ni ná... darme mi dinero verdadero gachón y el billete falso te lo mete en los cojones!, la madre que te parió, el chino..."



Hao Hing rasgó el billete ante la paciente fila de clientes atónitos. Acertó a ver, atrapado en una nebulosa de desconcierto, cómo salía de su bazar la mole de carne bronceada que acababa de agarrarlo por la camisa con la fuerza de un troll acusándolo de estafa. 

Li Mei temblaba. Y tembló durante el resto de la tarde sin perder de vista la puerta de entrada a la tienda. "¡Yo no le di el billete Hao Hing, yo no!".

Jiawu y Hao Hing colocaban en su lugar las cajitas de cartón con sus anillitos de gemas de plástico; tardaron más tiempo en recoger el expositor de gafas del suelo y más aun en buscar todas las canicas grabadas con el nombre de los jugadores de la selección española de fútbol lanzadas como balas de cañón por aquella fiera sobre sus cabezas...



Pepe "el bigotes" acababa de vender los pocos camarones que le quedaban en la cesta. Determinó pregonar entonces con más ahínco el resto del género "¡Llevo lah canne é boca!... ¡La mojama...!"

Sonrió para si: "...¡A mí la crisis!"