viernes, 3 de julio de 2026

ESPÍRITU

El lienzo, mi secreto sendero de oraciones. 

A veces el lienzo es un cordel muy fino, otras un hilo (por mi despiste), y apenas puedo tensarlo, pero sé que está ahí, deseando hacerse inmenso dentro de mí si lo nombro, si lo llamo.

Hoy es lo que sostiene mi existencia. Lo sé. Todo lo que los demás ven: mi cotidianidad, mi alegría, es el lienzo. Os juro que es maravilloso: es una naturaleza inmensa, el universo, es todo. Es el Espíritu. Sin Él estaría muerta. Por eso trato de estar en Él para que Él esté en mí. Tan solo me dejo llevar; cuando esta extraña vida aprieta sus tenazas, oro y está. No falla. Sobre Él están escritas las letras que son la Luz del mundo. 

Desde allí veo lo pequeño e irrisorio que es el ego, ante la eternidad del lienzo, del todo. 

Lo siguiente más seguro que he sentido en esta vida, fueron los brazos de mi madre.

En esta noche, lo he llamado y ha venido. En esta noche, una menos para volver a casa y una más de encuentro, mientras viajo con mis pesadas maletas.

No hay comentarios: