viernes, 3 de julio de 2026

ESPÍRITU

El lienzo, mi secreto sendero de oraciones. 

A veces el lienzo es un cordel muy fino, otras un hilo (por mi despiste), y apenas puedo tensarlo, pero sé que está ahí, deseando hacerse inmenso dentro de mí si lo nombro, si lo llamo.

Hoy es lo que sostiene mi existencia. Lo sé. Todo lo que los demás ven: mi cotidianidad, mi alegría, es el lienzo. Os juro que es maravilloso: es una naturaleza inmensa, el universo, es todo. Es el Espíritu. Sin Él estaría muerta. Por eso trato de estar en Él para que Él esté en mí. Tan solo me dejo llevar; cuando esta extraña vida aprieta sus tenazas, oro y está. No falla. Sobre Él están escritas las letras que son la Luz del mundo. 

Desde allí veo lo pequeño e irrisorio que es el ego, ante la eternidad del lienzo, del todo. 

Lo siguiente más seguro que he sentido en esta vida, fueron los brazos de mi madre.

En esta noche, lo he llamado y ha venido. En esta noche, una menos para volver a casa y una más de encuentro, mientras viajo con mis pesadas maletas.

jueves, 25 de junio de 2026

"SOLITUDINE"


En mi soledad me creo y en mi soledad me encuentro, en silencio, a mis cincuenta y cuatro años; en ella crezco porque no hay otra tierra para las semillas de mis pensamientos: no hay otros corazones, ni otras mentes, sino, alguna vez (bendito regalo), en la herencia sagrada de un papel en blanco, que se deja convencer, que se deja arar. Allá dibujo, agradecida, jugando, el ajedrez inventado adonde construyo literatura de vez en cuando, como quien persigue los arañazos del sol sobre el suelo bajo la sombra de un árbol en verano. Casi desesperada. Lo hago cuando estoy lista, después de acicalarme entre los rosales de mis suspiros, entre cortinas de perlas y los surcos creados por mis uñas en las palmas de mis manos.

Ella, la soledad, me espera siempre. Siempre está, como una doncella que sostiene un espejo; me obliga a mirarme, a arrojar al fondo de aquel pulido estanque mágico todo cuanto llevo y a quedarme desnuda después. Entonces me habla: "Yo soy", me dice. Y me obliga a amar el reflejo, sin caricias, de mi existencia. Entonces me hago un atillo, me encorvo, me encojo, para concentrar las fuerzas de mi espíritu en un sólo átomo, lo acuno, lo macero, lo moldeo..., a veces tardo días..., hasta que la mínima energía está vestida y peinada y lista para afrontar a imbéciles de nuevo. También lista para cosas bonitas, casi siempre inventadas por mi alma cargada de experiencias vividas.

"Solitudine me llamo", me dice, al fin, el reflejo nítido del espejo.

lunes, 26 de mayo de 2025

1:51 A.M


Padre, a ti quiero llegar con mi lamento, pues mis dolores no me dejan hilar razones, sino sólo tender mi voz ante ti, esperando en esta fe que, tu infinita paciencia, me tenía guardada todos estos años. Es por ello que no quiero apartarme de ella; que aun en terribles momentos de salud intento sostenerla, como un paraguas bajo la tormenta. Me empaparé, pero seguiré hacia adelante, aunque hoy mi mente no logre, por culpa de este dolor físico, conectar con tu frecuencia divina. Dejaré tendido ese lazo, aunque hoy no te sienta, porque sé que tú estás al otro lado, aquí, me contienes. Mi única tristeza es mi miedo a este dolor de mi cuerpo; me desespera hasta sentirme morir... La tristeza de sentir que no estoy a la altura, que mi fe es minúscula, me atormenta y me avergüenza. 

Es necesario, lo sé, y tu plan mayor contempla mi necesario sufrimiento. Por ello alzo mi voz hacia tu inconmensurable luz, como quien pretende atravesar un río sin saber nadar. 

Te amo, Abba.


Transversal es el dolor


 ¿Para qué estamos en el mundo? El crecimiento y el amor son transversales al dolor: nada crece si no duele. "Las personas que no han sufrido son como iglesias sin bendecir", versaba el poeta Luis Rosales.

El dolor, por tanto, es la semilla que gesta nuestro viaje; en ella crecemos, como en un útero legítimo. Es extraña a nuestros egos, porque pensamos que nadie merece sufrir. Dios "llora" nuestro dolor como un padre lamenta el sufrimiento de un hijo, pero sabe que forma parte de un plan inevitable y mayor.

Estamos en el mundo para crecer, para caminar un trecho de Alfa a Omega. Cada paso es un aprendizaje nuevo, cada dolor es un nacimiento...

Sólo olvidar orar en cada instante del aprendizaje entristece; Dios habla a través del dolor y el humano sufrimiento nos ciega para la oración.

Yo no he parado, sin embargo, entre gruesas lágrimas, de pedir una tregua a mi dolor físico en los  últimos tiempos. Casi sólo esa oración, tal vez un "gracias, Padre, por la vida, por la oportunidad...", y se diluía mi conexión ante los tormentos de mis huesos y nervios, y me olvidaba, y me olvido. Me empeño en prender aquella luz de su presencia, no obstante, entre las brumas del horror que estoy pasando le digo: "aunque tenga que ir toda mi vida con una muleta, pero quítame el dolor, Padre" y desear morir entrevera esa petición... 

Cada vez peor, cada vez más encorvada, más despacio, más dolor, cada vez, más cárcel de desesperación, de pastillas y fisioterapia barata. Cada vez más cerca de Omega, pero infinitamente lejos de tan sólo pensar en llegar, encerrada en un cuerpo que no se tiene en pie. 

"¡Dios, no me dejes!", son las únicas palabras que salen de mi garganta, mientras trato de llegar a las pastillas, arrastrándome por la casa. 

¿Para qué estamos en el mundo? ¿Podré contar un palmo de mi espíritu más crecido o no lo soportaré y la depresión vendrá antes?


viernes, 28 de febrero de 2025

MAESTRO


Me llegó por Instagram la afamada serie "The Chosen" y, cuando pude comprobar que podía ver las 4 temporadas sin pagar un duro, me descargué la aplicación. 

Casi se cumplen dos años de mi vuelta a la fe y, cada vez, encuentro más donde recrearla. Esta serie es uno de "esos lugares".

¿Por qué está teniendo tanto éxito esta serie, que ahora, en breve, estrena la quinta temporada? Yo tengo mi propia respuesta, lejos de industrias y balances... 

No sé si este "fenómeno" será precursor de un cambio en el cine religioso. Eso a mí me da igual. Lo que pongo en valor es la manera de acercar un personaje y una historia a la gente, algo muy necesario en estos tiempos, cuando la espiritualidad se dispersa y desaparece de nuestras vidas por culpa del "samsara" y su dominante ego. Mostrar a Jesús desde lo humano, desde lo cotidiano..., eso, amigos, era tan necesario como inútiles son y serán siempre los dogmas. Así, se constata que la humanidad, aunque arrogante en su tecnología, en sus regímenes políticos, en su individualismo, tiene un poso de verdad, un destello de una divinidad escondida bajo múltiples velos, que intuye y reconoce que "algo hay" y que ese algo es su verdadera naturaleza.

Y Jesús de Nazaret, el Maestro, el personaje más importante de la historia de la humanidad, el hombre Dios, continúa existiendo dentro y fuera de cada uno de nosotros. Imaginar que reía, que lloraba, en el estricto parámetro del ser humano, nos hace caer en la cuenta... ¿De verdad me amas?,¿a cada uno amas, Maestro?, ¿siendo la humanidad un caso perdido, la amas, sabes que acabará evolucionando, rabí?  Entonces, esa chispa divina que todos tenemos, responde con un latido del corazón, en donde también existen neuronas, y sientes y te das cuenta de que alejarse de los dogmas religiosos es el camino, para empezar. Luego piensas "dan igual las recreaciones de su vida, porque su mensaje fue simple: las series, las películas, los libros (como el mágico y recomendable "Caballo de Troya"), porque, una vez que tomamos el hilo de su mensaje, solo resta orar o meditar para entender. Qué más da un detalle u otro de su vida y hablo ahora del Jesús histórico (consúltese la obra del filólogo e historiador Antonio Piñero, que lleva decenas de años estudiando la figura de Jesús y no cree que fuese hijo de Dios), ¿es eso lo importante? No".

Lo importante es el que ES, fue y sigue siendo. Pregúntale a tu corazón cuando imaginas a Jesús como uno de nosotros, en este mundo. Ahí te abraza. Y ya, tras su encuentro, avanzando por ti mismo y no por las religiones ni por otros, no hay vuelta atrás. Se instala en tu vida y te da la mano, camina contigo y te transforma. 

Yo puedo decirlo.

viernes, 24 de noviembre de 2023

LA DERECHA TORCIDA


 LA DERECHA TORCIDA

No sé  por qué el significado de 'derecho' o 'derecha' se tiene como por 'bien conducido'.

Ayer, en una conversación sobre temas varios y personales, que establecimos una persona allegada y yo, muy querida por mí esta amistad y desde hace treinta años, surgió el tema de su ciudad, de cuyo nombre ahora no quiero acordarme. 

Bien; esta amistad me decía que había cambiado mucho su ciudad, que estaba llena de moros, que hay barrios en los que sólo viven moros, que encima suyo vive un argentino, que toda esa gente recibe más ayudas que nadie, que les dan de todo, que... conoció a una mora, que cobraba ayudas y trabajaba 'de negro', ella y el marido y que 'untaba' con dinero al profesor de la autoescuela... Esto no lo entendí muy bien,  porque no le veo el sentido a la fechoría, pero ahí lo dejamos: fue lo que me dijo. 

Yo, por supuesto y como no podía ser de otra manera, argumenté con todo mi razonamiento,  intentando hacerle ver que eran personas que habían venido a trabajar y a buscarse la vida, que de todos los 'colores' hay listillos y que no estaba bien pensar que, por ser extranjeros, ya venían a delinquir y a quitarles a esta persona, a los españoles, el pan de la boca. 

Qué pena más grande; pena y terror, siento.  ¡Anda que no son peligrosos los que así piensan y se conducen!, ¡son como jaurías irracionales llenas de odio y de resentimiento,  son como animales acorralados que no dudan en echarse al cuello del que no es como ellos!


Estimados amigos, ¿cuán derecha es la derecha; cuánto tiene de derecho?, ¿realmente es derecho su discurso?

Allí los vemos ahora en Madrid, enseñando los dientes, rabiosos contra todos los que no son como ellos e insultando a los pobres periodistas...

Siento terror. Esta gente es muy peligrosa y sus políticos alientan el odio. Dan miedo. 

Espero que el nuevo presidente sepa lo que hace y no acabe esto en otra guerra civil. ¿Cuál sería el papel del rey aquí, pues hasta a los Borbones parecen odiar esos de la calle?

Particularmente pienso que, dada la circunstancia y las piezas que había en el tablero, PP y PSOE tendrían que haberse entendido para formar gobierno,  dejando a Puigdemont donde está, a los de VOX en su rincón o no tan 'rincón', pues ya gobiernan en autonomías... Agitar el avispero por estos motivos nos lleva a escenarios inciertos e impredecibles. Fijaos si no en lo que dicen los militares retirados, después de que, en el año 21, dijeron que habría que fusilar a millones se españoles...

Por eso me da tanto miedo esa derecha que torcida se conduce. 

Pido a la razón, cordura, a la inteligencia, cautela, a los corazones, templanza.

Que los ángeles nos asistan y pongan mesura en esas mentes, porque, como esto siga así van a pasar cosas muy muy graves y no descarto un conflicto. 

Estoy aterrorizada, sinceramente.

sábado, 21 de octubre de 2023

"¡¡OH, MUNDO!!"


 "¡¡OH, MUNDO!!"

Con las manos alzadas enmarcando su rostro velado, una médico de un hospital de Gaza gritaba, a la vista de muchos que la observaban con los rostros desencajados por el miedo y el dolor, llorándole al mundo como testimonio desgarrador de la brutalidad de ver a los niños asesinados, desmembrados, desangrados. Como escapada a la impotencia sus gritos; a la desesperación: "¿Es que nuestra sangre vale menos que la vuestra?", vociferaba rota en llanto ante la cámara que la grababa, quizá con la esperanza de que, en algún lugar del mundo -"¡oh, mundo!"-, alguien pudiera hacer algo para acabar con los bombardeos, con las muertes, paliar el hambre, la sed, el terror, la pena, la incertidumbre.

¡Oh, mundo...!, ¡¡mundo...!!

Mundo anestesiado que parece sumar películas en vez de realidades, mundo que sigue odiando, litigando con el vecino; mundo cisma de la pretensión de superioridad y el dominio al otro, mundo con el ridículo penacho en su cabeza de un dios hecho a imagen de la humanidad; un dios hecho a la imagen de la insignificante naturaleza humana, yerma de confianza en el Dios amoroso que nos creó.

Y ahí sigue, ¡oh, mundo!, guerreando y asesinando, unos y otros, por una tierra, por unos ideales, por un constructo que sale de cabezas enfermas de odio. 

Con las manos alzadas frente a su rostro,  cubierta con su velo islámico, una doctora de un hospital de Gaza gritaba desesperada, aterrorizada, desbordada: "¡¡Oh, mundo!!".

Y, el mundo, en vez de aprender, en pocos días, continuará con la "película" que se le da cada día a través de las pantallas de los televisores, ya sea en Gaza, en Israel o en una de Van Damme -para el mundo todas ellas ocurren frente al sofá o cómodamente sobre él, móvil en mano-. Considerará que habrá que seguir visionando violencia en cuantas más versiones mejor, porque la anestesia de la democracia nos salva el pellejo de la atrocidad, de momento; miramos por las ventanas y no caen bombas, todos los edificios están en pie. Así, acudirá el mundo al centro comercial; preparará el 'Halloween', imitará el mundo las vísceras y la sangre, las carnes suturadas o desmembradas porque, con la anestesia, no duelen las tripas al aire y reirá el mundo la representación de la barbarie, porque no tendrá bastante con lo que su conciencia sabe, pero sus ojos no ven y su corazón, ¡oh, mundo!, no parece sentir. 

Me preguntaba alguien tras la explosión, la masacre al hospital de Gaza, qué se puede hacer desde aquí. Qué. 

¿Qué? 

Es imposible, me niego a creer, que no se sepa que un mundo mejor es amar a los demás,  empezando como sea.


Imagen de la web: 'Gazeta do Povo'

sábado, 1 de abril de 2023

LOS "ACONGRESADOS"


Se inaugura el Congresolenguacádiz en el Teatro Falla a medio día. A dicha inauguración se asiste sólo por invitación, según se especifica en la web. Durante varias semanas, por e-mail e Instagram, he preguntado sobre estas misteriosas invitaciones y no contestaron a mi pregunta: "¿En base a qué criterio se dan dichas invitaciones?" Entiendo yo que, los inscritos, tenemos derecho a asistir a los eventos de inauguración y clausura. Pues no sólo no tenemos derecho, sino que tampoco lo tenemos a que se explique por qué los organizadores lo han gestionado de esta forma. 

Ayer por la mañana, tras mucho insistir, recibí finalmente un correo en el que se usaba graciosamente el adverbio "ya": no es posible "ya", por problemas de aforo. Qué oportuna e increíble excusa, ¿verdad?, como si fuésemos tontos. ¿Hay que "caer bien", ser catedrático, señora "de", señor "de", político, director de algo muy gordo, rey...? Parece ser que sí, que es eso. Y es este el motivo por el que no han tenido a bien resolver mi duda: porque la explicación sería ilógica, pondría el foco en el injusto ostracismo y, ¡claro!, eso no viste como el traje de ceremonia. Aceptar que han dado las invitaciones a quienes han querido..., ¡qué ignominia aceptar que han discriminado en la ciudad de la Constitución!, ¡qué pérdida de elegancia sería, de pose! Qué feo y qué mal lo habéis hecho, organizadores. Qué feo, qué poca elegancia, ¡contestar el último día a mis  mensajes pero sin responder!; hacer lo que os da la gana, en resumidas cuentas. Así, en un rato los señores, señoras, etcétera, los "acongresados", ocuparán sus asientos en la "casa de los ladrillos coloraos", (¿sabrán todos que así llama el pueblo gaditano a nuestro Teatro?), pero sin pasárseles por la cabeza la idea de que ellos, nunca, por más cargos y títulos que tengan, conseguirán ser más que nadie y, por supuesto, que no tienen el uso exclusivo de la Lengua Española, como lo tienen de la ropa buena y de las invitaciones porque sí. 

UN PRÍNCIPE DE BANDERA

Las anécdotas se habrán acumulado, desgarradas de su matriz, en infinitas realidades durante el Congresolenguacádiz; cada palabra dicha, cada pensamiento no verbalizado, la mirada atenta, la atención olvidada..., todo ello habrá confluido en sendos multiversos, aquellos lugares sólo conocidos en plenitud por los dioses. Cada mortal será conocedor de una ínfima parte, una secuencia de incalculable valor para cada uno de nosotros, pero que, en realidad, será una ridícula pieza del carrusel de sentimientos, vanidades, anhelos y conocimientos vertidos en los últimos días en Cádiz y, a su vez, en todos los ciudadanos que no han asistido al Congreso. 

En aquel cuello de botella, donde confluyen las aguas de todos estos ríos, un cisma infinito acude a la llamada de la ignorancia auto complaciente, emporio de la ternura aun así y he aquí que quiero aportar el reflejo contrario del hilo de Ariadna; lo que está perdido, tan increíblemente alejado de todo lo ocurrido. El pasmo que produce la constatación de su existencia, aún me impide coger el sueño pese al cansancio. 

De camino a Chiclana esta noche, en el bus de las diez y cuarto, un señor que olía a sudor regresaba de trabajar. Sentado detrás de mí, acabó su viaje saludando a otro que le había reconocido y, casi a voz en grito, comenzó a relatarle su día. Enseguida desveló su pieza del carrusel:

"De ahí vengo, que me zalió un trabajito en Cadi, quitando lah banderitah eza der príncipe..."

¡Maravillosas piezas del puzzle humano!



martes, 1 de noviembre de 2022

DIÁLOGO CON EL CORAZÓN

He soñado hoy con las palabras envueltas en un ser humano, con el caballo galopante de su voz, que las portaba. He soñado con su declarado amor mientras mis dedos se enredaban entre los rizos de sus cabellos.

Él era la ventura que, los colores, aniñan las miradas al mundo, pobreza feliz del poeta, locura que transita o fluye por el verso mismo, era el mago que recoge entre sus manos la ambrosía extraña de otros mundos y las porta hasta aquí, a los pies de sus iguales mortales. Él era medio dios y medio hombre; soñado trovador de mi corazón.

Desperté habiendo perseguido a la cierta razón; en ello estaba cuando desperté:


«No te confundas, querida mía; ningún ser puede ser reposo de tu amor más que la palabra misma, pues es a ella a quien amas y, por más, al caballo terrible de la voz humana cuando la viste y engalana. El humano, por tanto, es agua que se derrama por sus costados, incesante y trémula incontinencia, torpe y caprichosa existencia... Sin embargo tú, ¡oh, palabra bendita!, ¡oh, corcel certero de la declamación!, ¡tú sí eres un diamante puro, un transparente remanso, brillante y gélido en donde posar mi amor, tranquilo!»

viernes, 7 de octubre de 2022

MI ENCUENTRO CON EL EDITOR DE BOLAÑO

 MI ENCUENTRO CON EL EDITOR DE BOLAÑO

En ocasiones, las casualidades cubren la realidad de estupor. Tanto es así que, en efecto, puede paralizarse la capacidad de reacción o, con suerte, se ve lentificada.
Esto es lo que me ha sucedido esta tarde en Cádiz, cuestión que ha llevado mi pensamiento en volandas por veredas espinosas hasta este mismo momento y que me ha hecho cruzar los dedos como colegiala que no sabe a ciencia cierta si ha sido pillada «in fraganti», deseando que, la persona que vi en la esquina de la Plaza de las Flores, no oyese mi crítica tajante hacia su argumentación expuesta en la reciente actividad celebrada por la universidad. 
Resultó que, una persona asistente a la conferencia de ayer, a cargo de Ignacio Echevarría, me llamó esta tarde por teléfono. Yo caminaba desde la zona de Plaza de Abastos hacia la Plaza de las Flores, pasando cerca de las mesas que, la legendaria cafetería «La Marina», tiene dispuestas junto a su Fachada. Pues bien, en el preciso instante en el que yo decía la frase (a viva voz y con claridad): «A ningún escritor le gusta que le metan las tijeras a sus textos...», dando así argumento a mi pensamiento y contrariando una de las cuestiones que Ignacio Echevarría defendió ayer tarde en UCA, casi rocé a mi paso una de las mesas de «La Marina», en concreto la que estaba justo en la esquina, visualizando al mismo señor Ignacio Echevarría solo, sentado allí, disfrutando de lo que me pareció una bien servida bandeja de tortillitas de camarones. El hombre alzó la vista al instante, como gesto curioso, quizá por ser testigo involuntario de la vocalización de una serie de palabras para cuyo significado conjunto él poseía una firme y opuesta convicción. Inmediatamente le reconocí y quise que me tragase la tierra, aunque en seguida deseé buscar una excusa verosímil para sentarme a su lado, conocerle mejor y debatir sobre el trabajo de los editores -si es que él considerase que hubiera algo que debatir-.
Me hubiese gustado decirle mi nombre, enseñarle mi libro «Condominios» y pedirme una cerveza. Pero continué, azorada, colgada al teléfono, confiándole a mi interlocutor misterioso lo que acababa de ocurrir. Estoy completamente segura de que Ignacio Echevarría no me reconoció, pero oírme sí me oyó. Me sorprendió que estuviese solo, pareciéndome entrañable verle disfrutar con tanta celeridad de una receta gastronómica tan nuestra. Me gustó. Creo que este será uno de los únicos escenarios en mi vida literaria en el que comparta una «mirada» con un editor, habida cuenta de que, hasta hoy, nunca me ha llamado ninguno, ni siquiera para intercambiar puntos de vista.

¡Ave, César(es)!


domingo, 17 de abril de 2022

LA RESURRECCIÓN ENDÓGENA

Construye el ser humano con maestría castillos en el aire. Edifica, con absurda solemnidad, atalayas con arena y torres con suspiros. Pone en pie libros de humo y roba, ¡oh, milagro!, palabras al viento. Así aleja el ser humano su espanto. 

El miedo es el trenzado que sostiene las religiones, la urdimbre que crea un dios que habrá de salvarnos de nosotros mismos, pobres cobardes, incapaces de gestionar sin tutor las propias miserias e inmundicias. Así, el ser humano crea la divinidad a la que adorar, el clavo incandescente, ilógico y absurdo, de un ser superior y, en aras de una creatividad pasmosa, le da apariencia antropomorfa, lo sienta en una nube y define cielos e infiernos.

Todo ello habría de quedar atrás, en el espacio de tiempo de un medievo más extenso que el histórico y que convive todavía hoy con el mundo digital y los avances científicos. Sabemos que Jesús de Nazareth fue un predicador como tantos cientos que pululaban por aquellas tierras en aquellos tiempos; era uno más que decía ser 'el hijo de dios'. Y, aun no teniendo constancia de que resucitase, el ser humano sigue aferrado a aquellas zarzas ardientes. 

Me diréis ahora: ¡Es la fe...! 

¡La fe!, ¡la cobardía, digo yo!, ¡la cobardía y el infantilismo, la irresponsabilidad de no afrontar las propias carencias y las propias imperfecciones!, ¡la obcecación de creerse el centro del universo, de sentirse más importantes que nada en este planeta!, así destruye el humano y come carne sin ser lícito, pues a seres vivos maltrata haciéndolo. Asesina en nombre de sus deidades para argumentar así sus intereses egoístas, porque, ¡mirad!, ¡no sirve de nada adorar a dioses; sigue el humano rastrero y vil desde la noche de los tiempos! ¡No es ese el camino, absurdos y ridículos humanos! 

La verdad no es esógena; está dentro de cada uno de nosotros y desde todos los lugares en los que habita cada uno de nuestros corazones. Si tenemos la humildad suficiente para evolucionar como especie, hallaremos la verdadera gloria, que no es sino la paz interior. 

No busquéis en resucitados, porque os mentís. Tengamos fe en lo que somos y en lo que habremos de mejorar. Fe en nosotros, no en cuentos de hadas, porque en nuestros corazones está el camino la verdad y la vida. 

 


domingo, 10 de abril de 2022

50 AÑOS DE VIDA

 "Se distrae con una mosca que pasa volando". 

Esta es la frase que mis maestras repetían a mis padres para ilustrar mi falta de atención en el colegio y mis notas justas. Pero tal cosa no era del todo cierta: para mí, las nubes que veía a través de las ventanas de la clase, un haz de luz sobre la mesa de madera, la caída de la cinta sobre el pelo de una compañera..., todo aquello era mi lección y a ello atendía, absorta.

Desde niña, la contemplación y la espiritualidad, la observación de lo nimio, de los grandes acontecimientos de lo cotidiano, han definido mi esencia. Pero jamás he podido desarrollar mi espiritualidad; yo misma la ahogaba, una y otra vez, por diversas causas. La vida me llevó y trajo y yo la seguí. Nunca pude ver siquiera, vislumbrar, algún elemento sobre el que construir aquello que yo era.

Estoy a punto de cumplir el medio siglo de vida. Es un momento mágico, crucial, importante: la madurez, gestada en la experiencia, adintela una visión diferente del mundo y de las cosas, pero, más importante, un conocimiento más profundo de lo que compone mi centro se da en estas coordenadas del camino. La soledad, mucho mejor maestra que cualquier "algo" que se precie de sabio, hace emerger el contenido de lo más profundo del alma; lo lleva a la superficie, como el mar de fondo. De esta forma es como, cumpliendo el medio siglo, he conseguido disponer de los elementos suficientes para desarrollar la espiritualidad que siempre tuve en mi interior. Libre de ruidos y distracciones, focalizando toda mi atención en ella.

Sé que la enfermedad, el cáncer, fue el maravilloso punto de inflexión que mi alma necesitaba.

Doy gracias por ello.



domingo, 27 de febrero de 2022

VENEZIA DEMÓCRATA, JUSTA VENEZIA.


Anoche, en el Palazzo Pisani Moretta de Venezia, la diseñadora y organizadora de grandes eventos Antonia Sautter, hizo posible su "Ballo del Doge". Una celebración que tiene lugar todos los años, con gran fastuo, pero suprimida en este último año y muy ansiada ahora, tras las restricciones de la pandemia.

Es un escenario en donde el lujo, la vacuidad y la sensualidad, se muestran oferentes y sin reparo en gastos. Es esta una "Venezia" que yo oteo desde mi ventana. Pero, afortunadamente, existe una Venezia cercana, "ajustada" en gastos, disfrutable y apetecible como una simple y jugosa manzana: ésta ofrece largos paseos por sus "fondamentas" y "rivas" , "salizatas" y "campos", incursiones bajo sus inquietantes "sottoportegos" y sus estrechas calles, caminatas por anchas vías llenas de tiendas de artesanía, para pudientes y para viajeros con menos, porque, ¡que viva lo democrático!: uno puede llevarse un souvenir de Venezia hecho en China, por 1 euro, pero que no encontrará en su ciudad y, el que pueda pagar un camafeo a cientos de euros, un vaso de cristal de Murano o un increíble tapiz, que lo haga; quien pueda pagar un hotel a miles de euros la estancia, un taxi a 120 euros el trayecto, un café en más de 20 euros, que proceda a ello y disfrute, pero ¡que no piense que Venezia es sólo suya!

El viajero modesto podrá llevarse una valiosa máscara de plástico, hecha en China, como recuerdo, por 10 euros. Podrá tomar un café a 1,50 si sabe adónde y verá que no sucede esto en un oscuro callejón, lejos del bullicio veneciano.

En cambio, su osadía de visitar una de las ciudades más caras del mundo, se lo recompensará Venezia con hermosísimos atardeceres, con serenos paseos junto a la Laguna, con el conocimiento de museos y monumentos, con el trato al veneciano, hospitalario y especial y le parecerá escuchar, en el cabeceo pertinaz de las proas de las góndolas sobre el agua, ecos de otras épocas, notas de Vivaldi, pasiones y embrujos de siempre. 

Entre el lujo del "Ballo del Doge" y una máscara de 10 euros china, se encuentra Venezia, la "vecchia signora", hermosa en su decadencia, demostrando que es sabia: que a todo mortal seduce para que la adore, y a ella nunca le importará el poder del bolsillo de éste.

Ella sabe. Es Venezia. La única.

domingo, 5 de diciembre de 2021

DOS MESES ANTES. Escrito por "Mariquilla", Charo Bolaño.

Intuí el fallecimiento de mi madre dos meses antes de que se produjese.

Ella estaba como siempre: mejor del azúcar, con sus dolores de huesos, caminando torpe, cansada... Pero algo sucedía diferente.

Algunos meses después de que comenzase la pandemia, mi mami retomó el tabaco. Su hábito de media vida volvió. Salía a comprar su paquete al estanco del barrio, a escondidas, con su tacataca o bien le birlaba a mi hermano y fumaba. Ella se relajaba así. Mi madre era fumadora. Nunca dejó de serlo, aunque lo dejase por un susto que le dio a su salud, allá con sesenta y cinco años, más o menos. Ahora, por el agobio de estar encerrada, volvió a fumar y ni siquiera le preocupó tener puesta una endoprótesis vascular. 

Mi madre fue una víctima más de la pandemia. Ni siquiera llegó a las vacunas. Murió dos meses después de mi presentimiento. Se llevó fumando todo el verano pasado. Yo la reñía en mi casa, porque me aterrorizaba verla fumar y con qué despreocupación lo hacía.

Fue curioso aquel presentimiento; yo lo traducía claramente, como un mensaje de mi abuelo Juan: El abuelo me está diciendo, de alguna forma que no logro entender, "no quiero que la niña fume". Eso creía yo que me decía el finado, al que ni siquiera conoció mi madre, ya que murió cuando ella tenía cinco años. "No quiero que la niña fume"... Y no sabía yo que era un presentimiento sobre lo que iba a suceder.

Un mes antes de que mi mami falleciese, estuve en su casa con ella unos días y se lo dije : "Mamá, que el abuelo Juan, tu padre, no quiere que fumes. Está preocupado". 

Yo no entendía, ni entiendo aún, por qué yo me expresaba así. Creo que, efectivamente, intuí lo que iba a pasar. Ella me contestó: "Chiquilla..., si yo no conocí a mi padre", y hacía un gesto de apartar aire con una mano. 

Mami...

Se le paró el corazón y amaneció dormidita. Un año sin ella. Cuánta pena. ¡Cuánta pena desgarradora y honda!


"Mariquilla"

sábado, 13 de noviembre de 2021

ESPERE, COMA, SALGA

ESPERE, COMA, SALGA.

Anoche vi algo absolutamente perturbador: una larga fila de coches, dándole al claxon con desesperación, hacían cola, a eso de las nueve y media, para entrar en el ridículo recinto que, el Burger King de Chiclana, tiene para despachar pedidos "auto" y para aparcar y estar adentro. 

Me inquietó muchísimo la desesperación de la gente que tocaba sus cláxones con enfado... ¿por comer "comida rápida"? Es digamos... un colmo: el de la necesidad impuesta por lo rápido y lo fácil.

Lo dicho.

Miré la luna, me hizo feliz su semblante de ojo moruno, sentí con agrado el frío húmedo de la magnífica noche, ajusté los auriculares para no dejar escapar ni una sola nota de mi adorado Debussy y sorteé la fila tras mi visita al súper cercano, contentísima por la oportunidad del paseo y de una cena de brócoli salteado, jamón dulce y salmorejo, en cuanto llegase a casa.

viernes, 29 de octubre de 2021

 Hay un creador de mariposas, que engorda las bellas alas con su aliento y después, gris en las cínicas sombras de su gula, las devora y las olvida.

Pero las mariposas, que viven tan poco, frágiles y blandas, encuentran siempre una grieta en un espejo y cristalizan en nuevos amaneceres, en inmensos cielos con estrellas.

miércoles, 20 de octubre de 2021

sábado, 16 de octubre de 2021

PREMONICIÓN

Una noche, en las primeras estadías de un enamoramiento, soñé con mi amado incondicional portando sobre su cabeza una caja en forma de cubo cerrado. Aquella caja inquietante encerraba y ocultaba su regia y vetusta cabeza; no dejaba ver sus rizos romanos, ni sus ojos verdes picantes, ni su sonrisa de niño grande. Para que respirase, aquel objeto horrible se había servido de pequeños agujeritos en su cuerpo de madera y así mi amor no se ahogaba y podía mantenerse en pie. Sólo la penitenciaria caja y yo sabíamos en dónde nos encontrábamos: una sala pequeña, de paredes verdes setenteras, viejas, alumbrada por los desoladores haces de luz blanca de unos tubos fluorescentes que colgaban de un techo alto, infinito.

Viéndolo a mi amor de tal guisa y bajo semejante encantamiento, lo llamaba, inquieta y triste. "¿No me oyes?, soy yo, Charo, tu amor. Tu amor, que dices que adoras..."

Pero él, feliz dentro de su cubo, parecía vivir otra vida, metido en otra conciencia y, ni aquel recién nacido, que, de repente apareció entre mis brazos, logró que abriese los párpados de su tez de madera con pequeños agujeros para respirar y su figura se fue alejando de mi presencia, inaugurando así un nuevo círculo en el Infierno.

Este fue un sueño real y premonitorio. Aquel amor recién estrenado, pasional, profundo, embriagador, fue parasitado por un cubo indolente y cerrado y mi amor, junto aquel hijo nuestro que también fue real, se instalaron para siempre en el más oscuro, desolador, intrincado e inaccesible de los Infiernos de mi corazón.

A veces, intuyo, sueño o percibo cosas que sucederán más tarde. Pero sólo cuando algún remolino de sustancia se desprende de la sierpe del tiempo y gira un poco y yo lo veo al tomar una esquina y se sienta en un sueño mío o en un cuento. Así, cree que me avisa, como un favor de amigo, pero nunca me hizo feliz sentir tanto y anhelo la indolencia como anhelo  mi niñez.

martes, 28 de enero de 2020

SOBRE «EL FARO»

SOBRE «EL FARO» (sin «spolilers»)

Los poemas que me remueven son los que, además de tejerse con los hilos de oro de la genialidad, poseen la facultad de contener tantas interpretaciones como personas puedan leerlos e interiorizarlos.
Este es el continente de «El faro», ser uno de estos poemas. Podríamos, en una primera impresión, sabernos dentro de una pesadilla o, por el contrario, dentro de una realidad atroz: la locura. Ésta última, a su vez, podría tener varios orígenes, uno de ellos ser el sentimiento de culpa. En cualquiera de estos casos, la mitología griega cobra sentido y protagonismo en esta cinta con la referencia que, sobre el dios Proteo, se hace del farero y sobre Prometeo, del aprendiz, deseoso de ver la luz de la lámpara del faro. Éste puede ser metáfora de muchas cosas y apuntaré que, el director, Robert Eggers, pretendía que fuese considerado por los actores, Willen Daffoe y Robert Pattinson, como un símbolo fálico.
Como digo, podemos partir del convencimiento de estar ante una realidad o ante una pesadilla y esto nos permitirá analizar la película desde distintas perspectivas si la visualizamos por segunda vez. El hecho de filmarse en blanco y negro, le confiere un marco perfecto (sabes que no podría haber sido de otro modo) y le otorga una atmósfera fría y desoladora.
A mi entendimiento, existen referencias a Hitchcock, concretamente a su película «Vértigo» (1958), en ciertos planos que no desvelaré y a «Los pájaros» (1963) Realmente, «El faro» es una película repleta de metáforas, yo diría que instructora, a la vez que conmovedora. Esa conmoción que refiero no es sino un punto rojo intermitente, una alarma silenciosa que se instala en el subconsciente al ver la película, al menos en mi caso (y aquí está mi forma de «leer» este poema) y que me lleva a enfrentar la visión de la vida humana yerma de Dios y Arte. La locura, la culpa por las acciones erradas, terribles, que hayamos podido perpetrar, grandes o pequeñas, ahondarán y oradarán como gotas de ácido en nuestras almas, si ésta logra instalarse en un ser sin miradas alzadas a lo divino (sea Arte o Redentor)
Los dos actores, Willow y Tom, no son sino un Caín bicéfalo en una roca aislada en un mar hostil, como la vida, como la soledad en esta sociedad indiferente nuestra, en nuestro mundo egoísta; un lugar en el que la obsesión por poseer la luz, la riqueza, el «status» (en la cinta, representada por la enigmática luz del faro, objetivo de los anhelos de ambos), bien puede ser el motivo de nuestra propia destrucción.

Os invito a verla, con la mente abierta. Id a la roca y rezad a vuestro Dios u ofrecéos al Arte: necesitaréis un dios para no enloquecer en ella.