domingo, 17 de enero de 2010

DOS PALABRAS


Tendría yo los veinte, más o menos, cuando una tarde de verano le encontré en la Caleta.


Era una tarde de bocadillo con manteca y termo de tres cuartos lleno de café con leche, porque no había dinerillo para más.

Andábamos mi novio y yo en conversación distendida, superflua y pavisosa, cuando de repente mi niño, señalando al frente, hacia la orilla, me dice:

-"...ira!"..., "Quiñone...".

Yo, que nunca le había podido ver en persona, dudaba de su afirmación. Tampoco sabía realmente si era escritor, poeta... o si escribía coplas de carnaval.

El hombre iba paseando por la playa, con una bolsa de basura en la mano, recogiendo lo que no debía estar en la orilla de la Caleta...

Sorprendida, miré de nuevo al novio.

-¿Y por qué "ase" eso?-pregunto.

-¡Yo qué sé, vete a "sabé"!, ...no tendrá "ná" que "asé"...


A mí se me quedó la curiosidad veinteañera entre pecho y espalda, y como siempre he tenido iniciativa para lo bueno y lo regular, me puse en pie y le dije al pivito:

-"Po" yo voy a "pregunta´le"...


Le recuerdo alto. A lo mejor es que era alto.


-Perdone, ¿por qué "ase" "usté" eso?.


Y muy serio y sin soltar su bolsa, me dice:
-Por gaditanismo.


Desde aquel día, impresionada por sus palabras y conciente de la grandeza y humildad de su gesto, cuando paseo por la playa, recuerdo aquel encuentro...

Y suelo agacharme para recoger lo que no debería estar en nuestra Caleta.

Gracias Fernando.

7 comentarios:

Carmen dijo...

Yo no solo no lo he conocido en persona, sino que empecé a saborear su obra demasiado tarde, eso sí, ahora me estoy empapando de ella, y cada vez me gusta más y admiro más al escritor, como que Quiñones es adictivo.

Me he gustado mucha la historia, y la manera de contarla. Besos Chari, buen domingo.

mjtrafalgar dijo...

por gaditanismo hay que limpiar la Caleta con relatos como el tuyo, lindo, lindo. Fita

genialsiempre dijo...

pues eso, mi niña, a presumir de gaditanismo que lo vamos a dejar como los chorros del oro...incluido algún madrileño.

José María

Equilibrista dijo...

plas, plas, plas, plas, plas...

te aplaudo chari, qué cosa más bonita de historia, me consta que basada en hechos vividos... y qué bien rematada!

me ha resultado muy simpática y entrañable la forma como has plasmado tu experiencia quiñoniana juvenil...

Pedro dijo...

Y lo mejor de todo es que es real como la poesía misma.
Recuerdo cuando la contaste en clase y me alegro de que lo hayas traído aquí también.
Qué cunda el ejemplo.

Besos.

Antonio Fassa dijo...

Como gaditano adicto a la Caleta, tengo que darte nuevamente las gracias. Por culpa del gran Quiñones siempre quise ser escritor, era el único escritor de verdad que conocía de cerca.

Un relato precioso.

Saludos maestra!!!!!

Ricardo Mena dijo...

Me encantan las anécdotas que no necesitan más que una dosis de verdad para llegar a los sentidos.

Gracias por compartirla.