
domingo, 26 de septiembre de 2010
¡AY MI "MARE"!

viernes, 24 de septiembre de 2010
RELOJ DE ARENA
Sus dolores me dolían, sus enfados me envolvían... A veces bailaba durante largas horas a mi alrededor, haciéndome partícipe de su torbellino, alzándome, escupiéndome.
Luego llegaba la calma de luz blanca, y yo iba a su encuentro. Entonces me contaba sus historias llenas de leyenda, y me hablaba de sus seres queridos, y de aquellos que dormirían para siempre en su regazo.
Mi amor siempre fue mi vida.
Pero hoy sentí que aquellas señales percibidas hace tiempo, que provenían de las profundidades y la inmensidad de su alma, me confundían. Tenues pero insistentes, han transformado mi cuerpo pesado en amargor y locura.
Aquellas esencias desconocidas, aquellos sabores indeseables... ¡estos sonidos que desean y me piden que equivoque mi camino...!
Varias veces han salido el sol y la luna desde que me fallan las fuerzas. Unos seres desconocidos intentan hablarme. Gesticulan mientras se disponen a mi alrededor.
Quieren que vuelva al mar.
Pero ellos no saben que mi amor ya no quiere que vuelva.

El mar cuenta que sí.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Ejemplar de hoy de "VIVA CADIZ"
LAS MUÑECAS DE ZP Y EL TALANTE ANTE LAS CRÍTICAS.
Las muñequitas de Zapatero ¿qué se enfadaron las susodichas? A ver, ¿no son estas señoras ministras las que hablan de libertad de expresión, diálogo y talante? ¿Qué pasa que cuando va dirigido a ellas ya no causa tanta gracia? Un periódico extranjero describe perfectamente a las miembras de nuestro singular gobierno. Vale, esto mismo se comenta al nivel de calle todos los días desde hace seis años, justo desde el momento en que apareció la representación femenina PO-SAN-DO con el cejas en una revista. Aquello fue una burla por parte del gobierno de la progresía ante la mayoría de los españoles. Modelitos para aquí, modelitos para allá, niñas pijas en su mayoría que sólo están ahí para cubrir la equidad de Zapatero. Y si criticas algo, siempre están con el machismo, pero trabajar poquito. A lo que llegan es a un estudio del clítoris o a subvenciones a la desigualdad de Zambia. Una tomadura de pelo. Deberían estar avergonzadas viendo que en vez de comentarios sobre su trabajo, nulo, el periódico alemán hace hincapié en el aspecto físico. Y se quedó corto, porque no hablan de la estrafalaria Pajín, sino el comentario sería mundial.
Miren, muñequitas, a esto se llega por la nulidad que representan a nivel internacional. A nivel nacional se opina lo mismo que el periódico alemán. ¿Saben lo primero que deberían de meter en sus cabecitas? Más trabajo y más respeto hacia los españoles, porque lo que dice el periódico alemán, lo piensan la mayoría de los gobiernos europeos. Y con sus pocas aptitudes nos están dejando una imagen de gestión deplorable. No todo va a ser jabón por parte de los periódicos de la progresía. Hay verdades que duelen. ¡Ah!, y talante ante las críticas.
E.B
Aquí os dejo la joyita, amigos. ¿Son imaginaciones mías, o utiliza esta persona un lenguaje misógino?
Ya me extenderé mañana, hoy estoy muy cansada.
Por supuesto, he querido poner un correo al diario este, pero como siempre mi ordenador hace lo que quiere, y no lo he conseguido.
Se abre el turno de comentarios. Subanse a la cornisa.
Gracias.
martes, 21 de septiembre de 2010
OCHO AÑOS


sábado, 18 de septiembre de 2010
"EL AMOR DE JUAN"
Traigo la mochila llena de cosas.
Traigo ternura, enfado, crítica... de todo un poco.
Repasando los comentarios de mis compañeros referentes a las últimas entradas, sobre todo los del texto "Amores en sobre", he creído oportuno editar uno de los que escribí para el cuadernillo "Amores" del Colectivo.
Primero para que exista la oportunidad de comparar ambos textos desde un punto de vista ante todo literario a la vez que da paso a una apreciación de mis compañeros, cuyas críticas y observaciones son para mí como agua de mayo y objeto de un profundo respeto. Segundo para obtener una base que se me hace necesaria a fin de contestar con serenidad y educación a un seguidor eventual cuyos comentarios se quedarán sin publicar al menos de momento.
"EL AMOR DE JUAN"
Cambié tu barracón por una casa, te dí protección, todo lo que ansiabas...
Hice todo por tí, me casé contigo... Ni siquiera necesitabas expresar lo que sentías: conversar, escribir, leer... ¿para qué?, si yo lo hacía por tí mi amor.
Nunca te hizo falta, créeme. Sigo queriéndote así... muda, sumisa, impotente.
Tu inutilidad no me importó nunca. Me sirves, y serviste para parir cinco hijos, ¿puedo pedir más?
Temblando, siempre obedeciste, mi vida.
Te amenacé, lo sé... pero me ví obligado. Siempre me has respetado y temido. Soy tu vida... tu principio y tu fin.
Ahora, estás más torpe que nunca. Has envejecido; tu carne flácida y seca me asquea, he de ser sincero.
Pero..., no sé, amor... Llego a casa y te encuentro siempre... solícita, callada...
Te amo, sí... Creo que te he dado una buena vida.
Este "Juan" está inspirado en un "Juan" real, que sigue maltratando. Su víctima tiene Alzheimer, y tal vez por desgracia, tal vez por fortuna quizá ella ya no recuerde nada...
Ahora bien, dejando bien clarito y resaltando la realidad de la violencia machista, insistente, perenne, indeseable, he de hacer público y denunciar el latente comportamiento y pensamiento misógino que corre por las venas de algunos hombres.
He recibido comentarios insultantes, y con un sospechoso cariz misógino que no pienso tolerar.
Si bien prefiero no publicarlos para extender mi denuncia contra todos aquellos hombres que se den por aludidos con mis textos sobre comportamientos machistas y discriminatorios.
Quiero, a su vez hacer hincapié en algo absolutamente importante y esencial que parece haber sido pasado por alto por algunas mentes lectoras.
Cuando hablo de maltrato y violencia machista, verbal o física y discriminación hacia la mujer de cualquier tipo NO hago extensivo este comportamiento a todo el género masculino.
Jamás se me ocurriría tal ejercicio de totalitarismo, porque ni pienso así, ni siento así. Además de parecerme una forma de "defensa" completamente injusta y desquiciada, carente por completo de sentido común y con trazas de ideologías bastante peligrosas.
Por lo tanto, cuando hablo en mi blog o en mi vida cotidiana de estos temas me remito y ciño exclusivamente al hecho o sujeto, jamás considero al resto de hombres susceptibles de estos condicionamientos. Esto que quede claro.
Si algún hombre ( como ha ocurrido) se siente aludido de alguna manera, debe por favor hacer, una examen exhaustivo de sus estructuras de pensamiento sobre estos temas y aplicar la lógica de manera sistemática y urgente.
Pero DE NINGUNA MANERA, hacer comentarios denigrantes, misóginos e insultantes y mucho menos hacia mi persona.
Espero que esto no se vuelva a repetir, y que éstos sean críticos si deben serlo pero utilizando un lenguaje correcto y educado y lejos de apreciaciones y conjeturas equivocadas sobre mí y/o mi manera de pensar o expresar ideas o convicciones.
No hay que recordar, por supuesto que con no visitar el blog es más que suficiente si estas personas se dan por aludidas con mis textos. De todas maneras aclararé algo sobre ellos.
El texto de "Amores en sobre" pretende hacer un bosquejo de manera relajada y divertida sobre las diferencias usuales ( que no generalizadas) del concepto de fidelidad y las diferencias que pueden existir entre los puntos de vista de un hombre y una mujer.
El texto de "Algo que me supera" pretende denunciar la falta de respeto a la hora de dirigirse a una mujer desconocida, por parte de ciertos hombres.
Creo que, por otra parte cualquier mujer con un mínimo de educación se abstendría de ir por la calle diciendo impertinencias a todos los hombres que se le antojasen atractivos.
Esto podría abrir un debate, por supuesto. O no, lo cual sería más relajado.
Lo que sí sería deseable podría ocurrir en nuestras mentes.
Compartir, aprender los unos de los otros, respetar y convivir.
¿Alguién quiere vestirse de utopías?
martes, 7 de septiembre de 2010
AMORES EN SOBRE.

Tras la ventana, un perro ladraba nervioso, y podía oírse el espeso manto que cubría el asfalto cada mañana. Tenía que salir. Pero Lucía continuó.
-El mismo "modus operandi", rasgado de la misma forma, y tirado por ahí... bajo tu cama. Lo encontré casualmente, buscando un pendiente -suspiró, cerrando los ojos- ¿A quién te estás beneficiando? ¿No tienes bastante conmigo, cariñín?
No sabía qué decir. ¿Cómo convencerla de que aquel envoltorio de preservativo no era mío? Tenía que hacer que entrara en razón, ¿cómo podía pensar eso de mí? Y aquel tono irónico... tan demoledor, tan terrible, parecía asomarme a la fuerza al borde de un acantilado. Sin remedio para evitar caer. ¡Con lo buena que estaba!, no podía permitirme el lujo de que dejara de visitar mi cama.
Al fin, un rayo de luz y esperanza iluminó mi existencia entera.
Lucía mantenía la vista baja. "Procesando datos. Venga, venga"
Al fin su cara pecosa se mostró relajada y feliz.
sábado, 4 de septiembre de 2010
ORACIÓN
¡Mar de Cádiz, mar de plata!
¡Cuánto añoro tus vestidos de otoño!
¡...contarte, mi vida, que se mezcla mi sangre con tu encaje de nácar!
Galeona mecida en noches de luna como flores de loto
Purpurina de fiesta, de guitarra dormida a los pies de tu playa...
De coplas que cantan, mi niña traviesa tu sed de murallas
Gaviotas señoras de blancos encajes y fiestas paganas
Recuerdos guardados de almas amantes y besos robados...
¡Mar de Cádiz...mar de plata!
Gaditanas que sueñan bailar tus caprichos de diosas hermanas
...te traigo a la orilla ofrendas de perlas como tu agua salada.
TE SUEÑO

jueves, 2 de septiembre de 2010
LA SEÑORA DE LA MISA DE OCHO.
Una señora con silla de playa y cara de tita Pepa me procuró unos minutitos fantásticos de trivial conversación... hasta que apareció ELLA.
Pues sí, ELLA. Un ser menudo con un collar de cuentas violeta brillante y camisa bordada en blanco.
Ya la colonia que llevaba envolvió mi vida entera nada más se me puso delante.
Seguramente era de "Avon" pero de las antigüas, creo que era la misma que se ponía mi vecina Maruja hace años. Digna de un telediario completito o un informe semanal. Tremendo.
Mi subconsciente me trajo reminiscencias a olor de sacristía, pero quise darle a la señora una oportunidad porque en el fondo soy una blanda...
La señora, con su permanente de algodón de azúcar y sus dos rosetones de perlas cultivadas colgándoles de las orejas, se quedó mirando la lata de "coca-cola" que invadía el espacio entre mi amiga de la silla de playa y yo.
La perfumada señora esperaba que, una de dos, yo le cediese mi asiento, libre de latas de coca-cola o que yo (otra vez) tuviera la amabilidad de limpiarle el sitio.
De manera que se me quedó mirando con un aire de emperador romano que tiraba para atrás.
Al transcurrir los cinco segundos de cortesía, la algodonada mujer sacó un pañuelito del bolso y dispuso toda una operación de limpieza exhaustiva al asiento de la parada que estaba libre.
La pobre escultura urbana pasó a la basura sin más gloria, y después de lamentar lo descuidados que "eran los jóvenes", sentó su honorable trasero en el banquito.
Fue entonces cuando lo supe. Olía a sacristía. Sin lugar a dudas.
No obstante intenté establecer comunicación vía intelestelar con la señora, utilizando el maravilloso tema de las barritas energéticas con muesli y cacahuetes.
De poco sirvió. La hierática humanoide posó su mirada acusadora en mis muslos desnudos.
"Ya está"- pensé-"antigüa escuela".
El resto del tiempo de espera del autobús lo pasó charlando con la mujer de la silla, quejándose de los retrasos en los horarios, de lo sucio que estaba todo y hablando de su viudez, sus misas de ocho y de su única hermana.
Naturalmente, mi repaso al nuevo catálogo de Ikea y mi interés en la conversación ajena, no me impedía en absoluto radiografiar a la señora algodón de azúcar.
Soy un crac.
Pero lo mejor estaba por llegar.
Capítulo dos, el interior del autobús.
Hasta yo lo pasé mal, por ella claro. Lamenté profundamente no poder cogerla en brazos como "superman" y sacarla de allí, un antro de perdición e inmundicia...
Los jóvenes y despreocupados playeros, chillaban, gesticulaban, iniciaban guerras de bolitas de queso, cruzaban sonoros coscorrones y aumentaban la tensión en el gesto de la señora.
Tras de mí, otro grupo de tres o cuatro insolentes utilizaban un lenguaje soez y burdo que la sufrida usuaria tenía que oir.
Ella, que se había cambiado de asiento, nada más subir, por no querer estar al lado de un chico manifiestamente homosexual, ahora soportaba estoicamente la impertinencia de los otros jóvenes.
Durante todo el trayecto y el catálogo de Ikea, pensé con total convencimiento que aquella buena mujer se estaba transfigurando por momentos.
La creí capaz de secuestrar el autobús y someternos a todos a un pertinaz silencio y examen de conciencia, tal era el rictus de su rostro.
Cuando los chicos bajaron al fin riendo y bromeando, la cabeza de algodón de azúcar estiró el cuello como una tortuga al desperezarse. Examinó los restos de bolitas de queso sobre los asientos de delante y dejó más suelta aún la mandíbula inferior.
La finísima línea burdeos de sus labios desapareció de su rostro. Contuvo la respiración, y soltó un lujurioso bufido mientras reclinaba su espalda de nuevo sobre su asiento.
"Otro pez fuera de su pecera"-pensé.
DE TODOS NINGUNO
que pintan estelas y arrastran las manos
Y a su paso de inercia maldita, oxidada
dejan huecos de gargantas ensangrentadas
Monigotes distraidos en cristales con lluvia
que el polvo recuerda cuando el viento lo trae
Sólo así sisean y ordenan que calle
a la vara quejosa de sus huesos mortales
¿Quién es el que mejor baila esta danza cansada?
¿Quién el que se otorga victoria y laureles?
¡De tuertos se llenan las salitas de espera
de necios que esperan un beso en la mano!
Hay niños que no se saben nacidos
Hay muertos a los que sólo les vive la sangre
Hay nacidos sin sangre...
Y sangre con niños.